¿Obedecer siempre? Experimento de Milgram
Los seres sociales, como los humanos, tienen interiorizado profundamente el principio de obediencia a la autoridad. Es un mecanismo primario de supervivencia: el jefe era el más fuerte o más inteligente para defender a la comunidad, a la horda y manada y había que seguirle si querías sobrevivir. Los jefes se han aprovechado de esta obediencia para conseguir privilegios; pero ésa es otra historia. Ahora lo que quiero comentar es que el principio de obediencia a la autoridad no siempre es beneficioso para los elementos de la comunidad, pero el hecho de tener que enfrentarse razonablemente al jefe o a la autoridad, a pesar de que la orden sea irracional, es una tarea enormemente difícil pero indispensable para la salud individual y colectiva. Normalmente se racionaliza la orden para poder seguirla a pesar de que sea una barbaridad, otras veces ni siquiera se cuestiona: lo ha dicho el jefe y es suficiente.
¿Cómo es posible que sucedan la Alemania nazi, las atrocidades y brutalidades de comunistas o movimientos religiosos, las personas ajusticiadas desde aviones en Argentina, las matanzas en Yugoslavia, las barbaridades de los Hutus o los policías y jueces que acatan las ordenes de jefes anormales? ¿Es verdaderamente la gente mala, horrible, sádica o simplemente idiota? ¿Los genocidios son cometidos por personas malvadas y monstruosas?

















