Pensamientos negativos (I)
Identificar nuestros pensamientos distorsionados (ya sean negativos o exaltados) nos hace posible controlar nuestros sentimientos y conductas. Todos tenemos estos tipos de creencias en diferentes épocas de nuestra vida. ¿Quién no ha tenido alguna vez pensamientos parecidos a estos y que además se presentan una y otra vez, automáticamente, sin darse uno cuenta y al estilo rumiante repitiéndose frecuentemente y creando un sentimiento de amargura y derrota?:
“Todo lo que necesito para ser feliz es un poco de dinero. Cuando lo consiga seré feliz.
Cuando alcance ese puesto de trabajo, seré feliz
Cuando encuentre a la persona ideal, cuando él o ella me quiera, seré feliz.
Cuando sea imbatible en el tenis, ajedrez, cualquier juego, seré feliz
Si permanezco joven para siempre, seré feliz
Cuando tenga familia, un hijo, un nieto… seré feliz
Cuando tenga un cuerpo atlético y hermoso, cuando adelgace, seré feliz
Cuando esté sano, seré feliz.
Cuando termine la carrera, seré feliz
Cuando consiga trabajo, ese puesto, seré feliz
Cuando tenga ese coche, seré feliz.
Cuando tenga esa casa, seré feliz.
Cuando tenga ese juguete, cuando tenga, tenga, tenga… seré feliz.”


























