Desencadenantes emocionales y el investigador curioso
El conocernos lo mejor posible, una asignatura indispensable para nuestro bienestar, pasa por interrogarnos sobre qué circunstancias consiguen alterarnos, sacarnos de nuestras casillas, ponernos de mal humor. Qué compañías, lugares, momentos nos estropean el día. Para algunas personas puede ser darse un golpe contra la esquina de una mesa, para otro el sentirse insultado por alguien cercano, quizás no poder comprarse un objeto cualquiera por no tener dinero... Es importante que conozcamos cuales son los motivos más frecuentes que disparan nuestras emociones desagradables, de enfado, mal humor, amargamiento y otras parecidas. Nuestro objetivo es controlar nuestras respuestas, controlar nuestras actitudes, para lo cual es muy importante estar preparado ante las posibles trampas que nos acechen.
Una vez que conozca los probables escenarios que me descolocan, me enfurecen, estoy un poco más preparado para hacerles frente. Veamos una técnica que a muchas personas les puede ayudar una vez conocidos nuestros puntos débiles.
















































